La industria del software facturará este año en el país US$3700 millones

La industria del software en Argentina facturará al cierre de este año 3.700 millones de dólares, de los cuales 900 millones corresponden a exportaciones, en línea con las previsiones de crecimiento formuladas por el sector a fines de 2012.

 

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Así lo aseguró hoy el presidente de la Cámara de empresas de software y servicios informáticos (CESSI), José María Louzao Andrade, al participar en el foro PerspecTIvas 2014 realizado en el predio ferial de Palermo.

El directivo planteó las articulaciones alcanzadas tanto entre el sector empresarial y el académico como con el sector público y remarcó los avances logrados en materia de promoción de la industria de software.

Tras su exposición, en un diálogo que mantuvo con Télam, Louzao Andrade profundizó sobre los desafíos para lograr la meta de duplicar el nivel de empleo en el sector, triplicar la facturación y cuadriplicar las exportaciones que se planteó para el sector en el marco del programa industrial 2020.

“El desafío fundamental es transformar la industria en algo que sea federal en serio”, dijo Louzao Andrade tras recordar que en el año 2000 sólo había centros de desarrollos en Buenos Aires, Rosario y Córdoba y que ahora existen “en casi todas las provincias”.

Para lograr esa generación federal de software, en su visión es importante articular con los sectores verticales productivos para “desarrollar aquello que necesitan para ser más competitivos”.

Un ejemplo es el caso de Entre Ríos, con quienes se reunirán en breve, tras un acuerdo firmado entre la Cessi y la provincia.

A su vez consideró que la “única forma de que la industria cambie la vida de todos es tener un Programa 2020 del Mercosur, o de la Unasur o de la Región latinoamericana” porque “la temática sobre la que tenemos que innovar y que investigar son las mismas”.

Louzao Andrade también remarcó en cuanto a las exportaciones, la importancia de “tender a agregar valor” y subrayó que “en software factory -exportación de horas hombre de programación- no podemos competir con ningún país que pagan salarios equivalentes a dos tazas de arroz”.

“Nosotros tenemos que posicionarnos desde el valor y por eso la transversalidad” que se aplica tanto de manera temática como geográfica.

Explicó que “si yo hoy trabajo para un proyecto energético en Brasil, lo que aprendo del vertical me sirve para trabajar en la parte energética en la Argentina. Mientras que “si sólo hago programación, o peor si hago codificación para una empresa que patenta el desarrollo en el extranjero y después me vende la licencia, es como venderles la lana para después comprar el pulóver, en el país no queda nada”, agregó.

“Queremos una industria que no genere dinero sino riqueza”, subrayó el directivo, y criticó la idea fuerza que suele existir en el sector en la que “a los jóvenes se les plantea que armen el gran proyecto, que sean libretistas de Hollywood, generen una buena idea vayan a Silicon Valley, la venden y se quedan con la guita afuera”.

“Eso es generar dinero, del cual a la Argentina no le queda nada, y ese pibe le costó 200.000 pesos a la universidad pública”, acotó, para agregar que ese modelo respondía al “individualismo de los 90”.

Para Louzao, “hay que generar riqueza, hay que gestar empresas que tengan buenos salarios, que tengan conocimiento de los verticales productivos, que exporten y que generen mayor valor agregado en el entramado local”.